Te llega un mensaje: «Me he equivocado al hacerte un Bizum, ¿me lo devuelves?». Quieres resolverlo rápido, pero hay dos preguntas diferentes: si el dinero ha entrado realmente y quién debe indicarte cómo devolverlo. Una captura o un audio no resuelve ninguna de las dos.

Si recibes un Bizum inesperado, comprueba la operación entrando por tu cuenta en la aplicación de tu banco y consulta con la entidad antes de mover el importe. No lo gastes mientras se aclara. Actuar con prudencia tampoco significa quedártelo: se trata de aclarar su procedencia y gestionar una devolución segura si corresponde.

Primero distingue un ingreso de una solicitud

El Banco de España advierte de la falsa devolución: alguien afirma haberse equivocado y consigue que aceptes una petición de dinero sin comprobar el supuesto ingreso. Una solicitud no demuestra que hayas cobrado. En el funcionamiento ordinario descrito por el organismo, recibir un Bizum no exige que autorices un pago.

Abre la aplicación desde su icono habitual. Busca el movimiento en tu cuenta y lee su detalle, en lugar de fiarte del texto que te ha enviado el desconocido. Comprueba el importe y la fecha. Si lo que aparece es una petición pendiente, no la aceptes para «recibir» o «desbloquear» dinero.

Qué estás viendo y qué falta por comprobar
Lo que apareceQué significa para la comprobación
Una captura enviada por otra personaNo acredita por sí sola un abono en tu cuenta.
Una solicitud de dineroTe están pidiendo un pago; no es el justificante de un ingreso.
Un abono visible en tu aplicaciónHay un movimiento que aclarar con tu entidad; su presencia no identifica por sí sola al interlocutor.

Que el ingreso exista no vuelve segura cualquier devolución

INCIBE documentó un caso de Bizum inesperado en el que una usuaria confirmó que tenía el dinero y después recibió presiones para enviarlo a otro teléfono. Su orientación fue no utilizar el importe y consultar con el banco, que puede comprobar el origen y orientar el procedimiento. El caso demuestra por qué mirar el saldo es necesario, pero insuficiente para decidir a quién pagar.

No deduzcas que un nombre conocido, una explicación convincente o la coincidencia del importe validan la petición. Tampoco puedes comprobar desde un chat si el dinero procede de una cuenta comprometida. La entidad debe conocer la incidencia antes de que hagas otro envío.

Qué decir al banco para que entienda la incidencia

Utiliza un canal que ya conozcas: la atención dentro de tu aplicación, tu oficina o un teléfono obtenido de la web oficial. No llames al número que te facilita quien reclama el pago ni abras sus enlaces.

Prepara una descripción breve. Puedes adaptar esta ficha propia sin incluir tus claves:

  • «He recibido un abono de Bizum que no esperaba: importe y fecha que aparecen en mi cuenta».
  • «Una persona me pide que lo envíe a este número; no puedo verificar su relación con el ingreso».
  • «Quiero dejar constancia y saber qué procedimiento debo seguir, si corresponde devolverlo».
  • «¿Podéis facilitarme una referencia de la incidencia y confirmar las instrucciones por vuestro canal oficial?».

La ficha organiza la consulta; no obliga al banco a ofrecer un formulario concreto ni anticipa su respuesta. Guarda la referencia que recibas y el detalle de las instrucciones. Si algo no queda claro, pide que te lo expliquen antes de autorizar otra operación.

Un ejemplo sin convertir la buena voluntad en un segundo pago

Ejemplo ficticio: Ana ve un abono de 40 €. Un desconocido le reclama 60 € alegando que el resto llegará después. La diferencia son 20 € que ni siquiera aparecen en el ingreso comprobado: 60 − 40 = 20. Ana no necesita averiguar por WhatsApp si la historia es cierta. Anota ambos importes, conserva los mensajes y traslada la discrepancia a su banco sin enviar dinero.

Si le pidieran los mismos 40 €, seguiría faltando aclarar la procedencia y el destinatario. La igualdad de cantidades no sustituye esa comprobación. El ejercicio es nuestro; no describe un caso de las instituciones citadas.

Si ya has enviado dinero o sospechas un fraude

Contacta cuanto antes con tu entidad y explica qué has autorizado y qué mensajes has recibido. El Centro Europeo del Consumidor en España recuerda la posibilidad de reclamar ante la entidad y denunciar los hechos, aportando la información disponible. No promete que se recupere el dinero ni que cualquier pago pueda cancelarse.

Conserva el justificante de la operación, fechas, mensajes y datos del contacto para comunicarlos por los canales oficiales pertinentes. No publiques esas pruebas con datos personales en redes. Si has facilitado credenciales, informa también de ello a tu entidad para que te indique cómo proteger el acceso.

Mientras se aclara su origen, no cuentes el abono como ingreso disponible para gastar. Al actualizar tu presupuesto mensual, deja anotada la incidencia sin convertirla en margen para nuevas compras.

Qué conviene dejar resuelto

Antes de cerrar la incidencia, anota qué movimiento identificó el banco, qué instrucciones te dio y qué gestión realizaste. Si se ha efectuado una devolución, conserva su justificante junto al de la consulta. Así podrás explicar lo ocurrido sin depender de recuerdos o conversaciones sueltas.

No hay en esta guía un plazo universal de devolución ni una conclusión jurídica sobre tu caso. Si existe una reclamación formal, una disputa sobre la titularidad o una posible responsabilidad, necesitas orientación cualificada. La comprobación inicial sirve para no añadir una operación precipitada al problema.

Información educativa para España. Ejemplo ficticio y comprobado, sin asesoramiento bancario o jurídico personalizado. Contraste editorial asistido por IA; revisión profesional independiente pendiente. Ninguna institución citada avala este artículo.

Fuentes y alcance.

Fuentes consultadas el 21 de octubre de 2026. Alcance: España. Verificación editorial asistida por IA; revisión profesional independiente pendiente.