Ves una etiqueta enorme con un porcentaje y piensas que, si no compras ahora, estás perdiendo dinero. Esa sensación puede aparecer aunque no tuvieras previsto comprar nada. Un descuento anunciado no demuestra por sí solo que el precio sea bueno para ti. Conviene separar tres preguntas: de dónde sale la rebaja, cuánto cuesta realmente la compra y si responde a una necesidad que ya tenías.

Empieza por comparar el mismo producto

Apunta marca, referencia exacta, capacidad, estado y vendedor. Dos aparatos con aspecto similar pueden ser versiones diferentes; uno puede ser reacondicionado y otro nuevo. Una oferta con accesorios adicionales tampoco se compara directamente con una unidad suelta. Si cambia lo que recibes, identifica el cambio antes de concluir que hay ahorro.

En un marketplace mira quién vende, no solo la plataforma donde aparece el anuncio. Guarda una captura del artículo y de las condiciones visibles con la fecha. No necesitas un archivo enorme: una ficha con referencia, vendedor, precio y gastos basta para empezar.

Qué significa el precio anterior

El artículo 20 de la Ley de Ordenación del Comercio Minorista establece que, cuando se oferten artículos con reducción de precio, deben mostrarse claramente el precio anterior y el reducido, salvo los puestos a la venta por primera vez. La referencia anterior es el menor precio aplicado a productos idénticos durante los treinta días precedentes. La norma excluye de ese cómputo determinados precios destinados a reducir el desperdicio de alimentos próximos a caducar o a su consumo preferente.

Esto no significa que cualquier cifra tachada equivalga automáticamente a esa referencia. Lee si pone precio recomendado, precio de otro vendedor o precio anterior. Si la comparación no está clara, pide que la expliquen. Tampoco significa que el artículo no se haya vendido más barato antes de esos treinta días: una regla de referencia y un mínimo histórico son conceptos distintos.

Un ejemplo: el porcentaje cambia según la base

Supuesto propio y ficticio: una tienda anuncia «antes 100 €, ahora 70 €», pero conservas una captura del mismo artículo en ese comercio a 80 € dentro de los treinta días anteriores. Sobre 100 €, la diferencia es 30 €. Sobre 80 €, es 10 € y el porcentaje resulta 10÷80×100=12,5%. No es la misma comparación que una rebaja del 30%.

El cálculo te ayuda a formular una pregunta concreta al vendedor. No basta una captura aislada para resolver todos los detalles de una posible infracción; conserva las pruebas y solicita aclaración. No acuses públicamente de fraude sin comprobar productos, fechas y condiciones.

Compara el coste de llegar a tu casa

Imagina dos ofertas ficticias del mismo producto: tiendaA 70 € más 8 € de envío; tiendaB 75 € con envío incluido. La primera cuesta 78 € y la segunda 75 €. Aunque A destaque un precio de portada inferior, pagas 3 € más. Revisa también si el precio exige una suscripción, un cupón condicionado o una cesta mínima.

Si necesitas añadir 20 € de cosas que no querías para evitar 8 € de envío, el pedido pasa de 78 € a 90 €. No has reducido el desembolso: has cambiado gastos de transporte por más productos. Podría interesarte si realmente los necesitabas, pero no por el mero hecho de que el envío figure como gratis.

Si lo financias, vuelve a sumar

Otro supuesto ficticio: al contado pagas 75 €. La alternativa tiene tres cuotas de 27 € y un gasto obligatorio de 3 € no incluido en ellas: el total es 84 €. Son 9 € adicionales, un 12% sobre el precio al contado. Ese 12% no es la TAE; para comparar el crédito hay que revisar su información contractual. Si las tres cuotas fueran de 25 € sin ningún coste adicional, el total coincidiría con 75 €, aunque seguirías comprometiendo ingresos futuros.

La guía de TIN y TAE desarrolla esa comparación. La rebaja del artículo y el coste de financiarlo deben mirarse juntos.

Qué puedes decidir hoy

No necesitas adivinar cuál será el precio mínimo del año. Compra cuando el producto te haga falta, el coste final encaje y puedas explicar con qué lo has comparado. Si no se cumplen esas condiciones, esperar no equivale a perder dinero. Hoy puedes guardar la referencia, fijar tu límite total y comprobar otra oferta equivalente antes de pagar.

Información educativa para lectores en España. Ejemplos propios y ficticios, sin ofertas comerciales reales. Fuentes consultadas el30 de octubre de2026. La revisión documental con IA no sustituye la revisión jurídica o financiera cualificada de un caso concreto.

Fuentes y alcance.

Consulta documental:30 de octubre de2026. Revisión cualificada pendiente; confirmar particularidades y excepciones antes de aplicar a un caso.